Hola compañer@ del universo. ¿Qué te parece si te digo que hay una nueva forma de meditar?, una en la que no tienes que estar sentado, ni poner la mente en blanco, ni fingir que haces, ni que te obligue a dedicar tiempo y espacio a ella.
Si aún no has aprendido a meditar no es por ti, es porque no te han enseñado bien el método.
Me pregunto muchas veces qué es eso de meditar 5 minutos al día. Es como ser buena persona 5 minutos al día y el resto del tiempo te dedicas a ser lo peor con todo y con todos.
Entiendo que esos 5 minutos diarios de meditación se recomiendan y practican para empezar a generar un hábito hacia esa práctica, pero aún así esta idea no termina de convencerme. En todas las formaciones y encuentros de meditación y mindfulness en los que he participado, parece que se transmite la idea de que estar presentes se debe hacer solo durante un tiempo determinado al día.
Quizá sea solo un error en la pedagogía del mindfulness, de cualquier manera, en este artículo voy a intentar explicar de un modo sencillo y coherente cómo puedes meditar sin morir en el intento y conseguir instaurar esta práctica de la atención plena como forma de vida.
Para empezar, debes saber que hay muchos tipos de meditación, cada una tiene un objetivo y una forma, pero su esencia es la misma: Centrar la mente, calmar la mente, aprender a gestionar la mente y ampliar la consciencia.
Te habrás preguntado alguna vez qué diferencia hay entre meditación y mindfulness. Desde mi punto de vista y hasta este momento, para mi casi no hay diferencia. Ambas tienen el mismo objetivo. Lo único que podría diferenciarlas es su procedencia, forma y base científica o místico/religiosa.
Así que para que puedas aclarar tu mente sobre esta práctica te dejo una lista de los tipos de meditación más populares, aunque seguro que puedes encontrar o incluso desarrollar por ti mismo alguno más:
- Meditación Vipassana: enfatiza en la conciencia de la respiración
- Meditación Kundalini: trabaja con la energía del cuerpo para despertarla, potenciarla y equilibrarla.
- Meditación Chakra: Se utilizan posiciones de manos y sonidos para conectar el cuerpo físico y emocional.
- Meditación Zazen: también trabaja con la consciencia en la respiración, está vinculada al budismo y busca crear una experiencia de vacío.
- Meditación Mantra: se utilizan los cánticos sagrados llamados mantras, que ayudan a concentrarse y trabajan diferentes objetivos psicoemocionales.
- Meditación Tonglen: es muy popular en el budismo tibetano. En este tipo de meditación aprendes a conectar con tu sufrimiento y a trabajar la compasión.
- Meditación trascendental: consiste en repetir un mismo mantra un número de veces X al día durante un tiempo también X.
Y hasta aquí la meditación.
El Mindfulness es básicamente lo mismo que la meditación solo que añadiendo el enfoque neurocientífico y cambios más o menos sutiles en la forma de practicar.
Resumiendo: Quédate con esta idea. Practicar meditación o mindfulness se basa en centrar la mente en un objeto, sea el propio presente con todo lo que hay en él o en algo más concreto para conseguir gestionar y mejorar el funcionamiento del cerebro, la mente, el cuerpo y las emociones.
A partir de este momento llamaré a la meditación y al mindfulness Atención ConSciente y para que no mueras en el intento de practicar alguna de las dos vertientes te recomiendo:
- Prueba todos los tipos de atención conSciente que haya y quédate con el que más cómodo te sientas y con el que mayores cambios percibas en tu sistema corporal y mental
- Practica la atención conSciente en cualquier postura y en cualquier lugar. Solo debes recordar lo que ya sabes hacer, que es estar presente y conectar tu mente al cuerpo para sentirlo.
- Practica la atención conSCiente parado o en movimiento. Puedes utilizar el runngin, el boxeo, la danza o simplemente caminar mientras aplicas la atención consciente.
- Olvídate de dejar la mente en blanco, esto solo implica visualizar un color blanco. Esta explicación tiene buena intención aunque no es acertada. El verdadero objetivo de la atención conSciente es que conozcas tu mente, aprendas a manejarla y la conectes al cuerpo y al presente. Así que, repito, olvídate de la mente en blanco.
- Olvídate de buscar el momento perfecto, un lugar silencioso, comprarte un buda y poner incienso para meditar. Los monjes en sus templos quizá lo puedan hacer fácilmente, pero nosotros, en la sociedad en la que vivimos, debemos adaptarnos y ser realistas y coherentes en la práctica de la atención conSciente
- Y por último, la atención conSciente no es una técnica de relajación ni tampoco un truco de magia donde chascas los dedos y en 5 minutos ya estás super Zen. Practicar la atención conSciente es un estilo de vida, que lleva tiempo conseguir y que toca todos los puntos de tu día, todos.
Entonces, para conseguir meditar o practicar Mindfullness necesitas solo lo siguiente:
- Un propósito, ¿para qué quieres practicar la atención conSciente?
- Aprendizaje de la técnica y del cerebro
- Autoconocimiento de ti mismo
- Personalizar tu práctica
- Instaurarla en cada minuto de tu vida
- Constancia
- Amabilidad con tu mente, porque se revelará
Si quieres aprender a practicar la Atención ConSciente de manera coherente, realista e innovadora, apúntate a mi masterclass Aprende a meditar con sencillez y realismo
Gracias por empezar a cuidarte



